Sigue durmiendo, aunque te griten ¡despierta!
Para ti, el sol todavía no ha salido, ni se ha puesto,
sencillamente se ha ido a otra parte.
Si acaso, préstales tu cuerpo.
No temas ser una marioneta, un títere, un pelele.
Déjales que te manteen a su antojo,
Ríe sus gracias, llora sus penas
Avanza o retrocede,
Cédeles el paso,
Ponte a tiro, aplaca su rabia.
Si te golpean, si te abrazan,
Si te besan o escupen,
Te guían o zarandean…
Estate contento
Preserva tu alma, que sigue durmiendo
Sueña que estás en el cielo
Juega siempre a los descartes,
Dios está de tu parte.