−Voy a llamar a la chica, a ver si le viene bien teñirme y cogerme los rulos. Nada. Estarán durmiendo todavía. Pues no son horas. Por supuesto, que estarían anoche de jarana. Lo que les gustará oler. Descuida que no se les cae la casa encima. Hay que amolarse. ¡Eh, chica! que soy mama, […]
04 May
El día en que mi madre decidió no volver a teñirse
4 de mayo de 2005