Billete de ida, sin posibilidad de retorno, a un territorio devastado. Acta de ingreso en un campo de concentración, en el que a horas imprecisas, de un tiempo secuestrado, se ven deambular a las famélicas y torturadas supervivientes. Expatriadas de su sufrimiento, no gritan, no protestan, ni reivindican nada. Ya no. Su sentencia es irrevocable. […]
30 Abr
Charis Mundy. El destierro de lo femenino
30 de abril de 2005