A esta hora de la tarde los niños, terminadas sus clases, se solazan en la plaza. Ahora que el buen tiempo ha sucedido al invierno, de un día para otro, como suele hacerlo en Madrid, sus juegos tienen el brío de la novedad. Corretean enloquecidos de un extremo a otro. Arrancan los todavía tiernos tallos […]
14 Mar
Jugar a estar solo
14 de marzo de 2005