Varias personas me observaban. Yo estaba tumbado en una cama, rígido. Una sábana blanca me cubría de pies a cabeza. Creo que estaba muerto. Al menos eso pensaban ellos cuando descubrieron la sábana. Sus rostros aparecían difusos, velados como el negativo de una fotografía. Se movían lentamente, como si flotasen dentro de una atmósfera viscosa. Eran tres personas en primer plano, una mujer y dos hombres, y un número indeterminado detrás. Todos de negro. Durante unos instantes alcancé a ver con cierta nitidez el rostro de uno de los hombres, primero, y el de la mujer algo más borroso, después. Eran mi padre y mi madre. El tercer hombre podía ser mi hermano. Estaban metidos en una especie de urna llena de agua, y me observaban con sus narices pegadas al cristal. Dentro de la urna se oía llover. Tranquila, cálida y contundente caía como si fuese arrojada en cubos a un palmo de distancia de sus cabezas, a intervalos pausados, como en un rito bautismal. El agua arrasaba los cabellos hirsutos de mi madre, resbalando por sus mejillas como ríos de lágrimas. Mi padre y mi hermano movían la cabeza a un lado y a otro adoptando muecas contrapuestas sin apenas transición.
Me volvieron a tapar. Bajo la fina sábana blanca ceñida a mi cuerpo, las escenas del otro lado se trasformaron en sombras que se fundieron en una sola.
El tacto de la lluvia es como el sudor último de los muertos. Los rostros de quienes me velan reflejan la memoria de lo que he sido. Momentos de un tiempo preterido que se desperezan y comienzan a vagar atolondrados como fantasmas intranquilos que revindican mi última voluntad.
Fue entonces que desperté. Alguien apartó la sábana blanca y fina que me cubría. Dejó un zumo frío sobre la mesilla. Encendió el aire acondicionado y se marchó. Volvió la cabeza para mirarme con una expresión abstracta antes de ser engullido por una luz cegadora que se colaba por la puerta entreabierta. Tómatelo, no esperes a que sea demasiado tarde, me dijo antes de desaparecer. Estaba completamente empapado en sudor. Fuera ya no llovía.
Leave a reply