Tres golpes en la puerta. El primero causó sorpresa: era la primera llamada en siete años de soledad y silencio. Sólo el viento osaba, durante la noche, alzar la aldaba tímidamente y producir un leve repiqueteo. Fueron tres golpes rotundos y distanciados. El segundo provocó inquietud, ¿quién sería a aquella hora intempestiva? −Como si fuese […]
29 Ago
El anciano deshauciado
29 de agosto de 1997